miércoles, 6 de mayo de 2009

2.4. Examinando la experiencia con un método: presencia plena/conciencia abierta (Notas de lectura)

PRIMERA PARTE: EL PUNTO DE PARTIDA.
Capítulo 2. ¿Qué significa experiencia humana?

2.4. Examinando la experiencia con un método: presencia plena/conciencia abierta.

Presencia plena / conciencia abierta:
Lo contrario de estados alterados de conciencia.
Alcanzar un estado de alerta. Experimentar lo que hace la mente mientras lo alcanza.
Estar presente con la propia mente.

¿Qué relevancia tiene esto para las ciencias cognitivas?

Las ciencias cognitivas requieren un método para explorar y conocer qué es la experiencia humana.

La práctica de la presencia plena nos advierte en qué medida las personas solemos no estar presentes.

¿Cómo puede la mente transformarse en un instrumento para curarse a sí misma?

¿Cómo enfrentar el carácter volátil de la mente, su no presencia?

El apaciguamiento o doma de la mente (en sánscrito, shamata):

Shamata se usa como técnica de concentración para aprender a ligar la mente a un solo objeto.
El propósito no es enfrascarse.
Es capacitar la mente para estar presente consigo misma el tiempo suficiente para captar su propia naturaleza y funcionamiento.

Para ver pinturas en la pared de una caverna oscura, se necesita una buena luz protegida del viento.

Shamata (sánscrito), Shine (tibetano):
Meditación para aplacar y calmar la mente.
Tradicionalmente, una técnica de concentración.
Rara vez se practica en su forma más pura y radical.

Vipashyana (sánscrito), Lhagthong (tibetano):
Aprehensión, intuición, captación.

El término se usa en dos sentidos principales:

1. Técnicas específicas utilizadas dentro de la meditación para examinar la mente tranquilizada y aprehender su naturaleza.
Por ejemplo, uno podría proponerse investigar el punto donde afloran, permanecen y se esfuman nuestros pensamientos.

2. La conciencia panorámica en la meditación o la vida cotidiana que capacita al practicante para ver lo que acontece con madura sabiduría.

El propósito de la meditación con miras a la presencia plena/conciencia abierta es simplificar la situación llevándola al nivel mínimo.
El cuerpo adopta una postura erguida y permanece quieto.
Se usa un objeto simple como foco de la presencia plena, a menudo la respiración.
Cada vez que el meditador nota que su mente divaga, restándole atención, debe reconocer la divagación sin apelar al juicio y retrotraer su mente hacia el objeto.
Los principiantes advierten cuán dificultoso resulta estar alerta ante un objeto tan poco complejo.

El cuerpo está sentado, pero la mente es ocupada por pensamientos, sentimientos, conversaciones interiores, ensueños diurnos, fantasías, sopor, opiniones, teorías, juicios sobre pensamientos y sentimioentos, juicios sobre juicios.
Un torrente incesante de acontecimientos mentales inconexos en los que el meditador no repara excepto en esos breves instantes en que recuerda lo que está haciendo.
Aun cuando intenta regresar al objeto de su presencia plena, la respiración, descubre que sólo piensa en la respiración en ves de estar alerta a la respiración.

En la vida cotidiana, el meditador empieza a tener momentos donde advierte que no está presente, y por un instante procura estar presente.
Descubre la aguda captación de cuán desconectados solemos estar los seres humanos respecto de nuestra experiencia.

Las más simples actividades humanas, caminar, comer, conversar, conducir, leer, esperar, pensar, hacer el amor, planear, cuidar el jardín, beber, reordenar, ir al terapeuta, escribir, dormitar, emocionarse, visitar lugares bonitos, se precipitan en un caudal de comentarios abstractos, mientras la mente corre hacia su próxima ocupación mental.

El meditador descubre que la actitud abstracta es la actitud de la vida cotidiana cuando uno no está alerta.
Es el traje espacial de hábitos y prejuicios, el blindaje con que nos distanciamos de nuestra propia experiencia.

La actidud abstracta, la disociaciçon mente y cuerpo, entre conciencia y experiencia, es el resultados de hábitos, y los hábitos se pueden cambiar.

A medida que el meditador interrumpe el flujo del pensamiento discursivo y vuelve a estar presente en su respiración o en su actividad cotidiana, doma gradualmente el tumulto mental.
Comienza a ver este tumulto como tal y a tenerle paciencia, en vez de extraviarse automáticamente en él.

"Conciencia abierta": "Captación abierta":
Momentos de perspectiva más panorámica.
Experimentar el espacio y la amplitud de la mente.
Aquí la respiración ya no es necesaria como foco de la captación.

Presencia plena: palabras de una oración.
Conciencia abierta: gramática de la oración entera.

La mente es como el cielo (un trasfondo no conceptual) donde diversos contenidos mentales surgen y se disipan como nubes.

¿Cómo se desarrolla la presencia plena/conciencia abierta?

Dos enfoques:

1. El desarrollo se aborda como el aprendizaje de buenos hábitos.
Es como adiestrar un músculo.
La presencia plena se fortalece.

2. La presencia plena/conciencia abierta se considera parte de la naturaleza básica de la mente, obnubilada por los patrones habituales de fijación y engaño.

La mente no domada trata constantemente de aprehender un punto estable en su movimiento incesante.
Trata de aferrarse a pensamientos, sentimientos y conceptos como si fueran un terreno sólidos.

Cuando se rompen estos hábitos y se aprende la actitud de "dejar estar", la característica natural de la mente para conocerse y reflejar su propia experiencia puede "relumbrar".
Es el comienzo de la sabiduría o la madurez (prajña).

El conocimiento, en el sentido prajña, no es conocimiento sobre nada.
No hay conocedor abstracto de una experiencia que está separada de la experiencia misma.
"Ser uno con la propia experiencia".

¿Cuáles son los contenidos o descubrimientos de esta sabiduría?
(Capítulos 4, 6 y 10).

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