martes, 12 de mayo de 2009

2.5. El papel de la reflexión en el análisis de la experiencia. (Notas de lectura)

PRIMERA PARTE: EL PUNTO DE PARTIDA.
Capítulo 2. ¿Qué significa experiencia humana?

2.5. El papel de la relfexión en el análisis de la experiencia.

Si la práctica de la presencia plena/conciencia abierta nos acerca a la experiencia común en vez de alejarnos de ella, ¿cuál puede ser el papel de la reflexión?

La acción espontánea no se contradice con el uso de la reflexión como modo de aprendizaje, ¿cómo es posible?

Estas preguntas están en el corazón metodológico de la interacción meditación presencia plena/conciencia abierta, fenomenología y ciencias cognitivas.

Cambio en la naturaleza de la reflexión:
Desde una reflexión abstracta e incorpórea a una reflexión corpórea (alerta) y abierta.

"Corpórea":
Reflexión donde se unen el cuerpo y la mente.

La reflexión no es sobre la experiencia, sino que es una forma de experiencia de sí misma.

Reflexión alerta y abierta:
Corta la cadena de patrones de pensamiento y de preconceptos habituales y conduce a una reflexión abierta a otras posibilidades, aparte de las contenidas en nuestras actuales representaciones del espacio de la vida.

En occidente preguntamos:
¿"Qué es la mente"?
¿"Qué es el cuerpo"?
En el curso de las investigaciones a menudo olvidamos quién y cómo formula la pregunta.

Al no incluirnos en la reflexión, seguimos una reflexión parcial, nuestra pregunta se descorporiza; procura expresar una visión "desde ninguna parte" (Thomas Nagel).

Carecemos de una tradición que incluya al yo en la reflexión.

El cuerpo y la mente se pueden disociar. Es una cuestión de simple experiencia.
La mente puede divagar. Podemos no ser cosncientes de dónde estamos ni de lo que hacen el cuerpo y la mente.

Este hábito de falta de presencia plena se puede modificar.
El cuerpo y la mente se pueden unir.
Podemos desarrollar hábitos donde el cuerpo y la mente estén plenamente coordinados.

Es una maestría: reconocemos fácilmente, por su precisión y gracia, un gesto que está animado por la conciencia plena (en los actos de un experto, un atleta, un músico).

La conclusión cartesiana de que somos cosas pensantes es producto de preguntas y prácticas de reflexión descorporizada y "ausencia" mental.

La relación mente y cuerpo no está fija y dada, se puede modificar sustancialmente.

El desarrollo de la reflexión corporizada al principio semeja el desarrollo de una destreza (aprender a tocar una flauta, por ejemplo).
Inicialmente, la relación entre la intención mental y el acto corporal está poco desarrollada:
Mentalmente "sabemos" que hacer, pero físicamente no podemos.
Con la práctica, la conexión entre intención y acto se intensifica.
Al fin, la sensación de diferencia entre ambos desaparece casi por completo.

Fenomenológicamente es un modo específico de unidad mente-cuerpo, ni puramente mental, ni puramente físico.

El desarrollo de la práctica de la reflexión corporizada admite muchos niveles posibles, como lo demuestra la variedad de ejecutantes talentosos en algún instrumento.

El propósito de la práctica no es desarrollar destrezas especiales para convertirse en un virtuoso de la meditación.
Su propósito es el abandono de hábitos de ausencia mental.
Un desaprendizaje antes que un aprendizaje.

Requiere de un entrenamiento y esfuerzo distintos al de adquirir algo nuevo.
En la ambición de adquirir una nueva habilidad, la mente se fija y echa a correr, y la presencia plena/conciencia abierta se escapa.

La tradición habla de esfuerzo sin esfuerzo en la meditación, análogo a un afinamiento más que a una ejecución de un instrumento.

El meditador deja de luchar para alcanzar un estado particular de actividad.
El cuerpo y la mente se coordinan con naturalidad, la reflexión alerta y corporizada se manifiesta como una actividad natural.

En nuestra cultura la reflexión está divorciada de la vida corpora:
el problema mente-cuerpo se transforma en una reflexión abstracta.

En la reflexión alerta y abierta, el problema mente-cuerpo no consiste en una relación al margen de la experiencia de alguien, sino en las relaciones entre el cuerpo y la mente en la experiencia real.

El problema mente-cuerpo es originalmente una experiencia (taiken) práctica y vivida, que involucra la concurrencia plena de la mente y el cuerpo (Yuasa Yasuo, The Body).

En la filosofía de la ciencia las preguntas sobre la relación mente-cuerpo se responden después de determinar qué es el cuerpo y qué es la mente en el aislamiento y la abstracción.

En la reflexión pragmática y abierta estas preguntas no están separadas de la concurrencia plena de la mente y el cuerpo, lo que impide que la pregunta "¿Qué es la mente?" se descorporice.
En esta reflexión incluimos a aquel que formula la pregunta y al proceso de formularla. Evocamos la circularidad fundamental.

1 comentario:

  1. Por mi parte, mi sentir verdadero es éste: sólo reconocemos maestría en aquéllos que aman. Un músico que no ama hacer música, ¿puede llegar a ser un maestro?
    Para mí, desarrollar conciencia plena no está separado del aprender a amar. Sólo el que ama de verdad vive la experiencia mente/cuerpo en forma unitaria, no fragmentada.

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